Page 22 - ENARBOLEMOS LA GRAN BANDERA DEL SOCIALISMO CON PECULIARIDADES CHINAS EN LUCHA UNIDA POR LA CONSTRUCCIÓN INTEGRAL DE UN PAÍS SOCIALISTA MODERNO
P. 22
modernización de los sistemas y capacidades de gobernación del país, perfeccionamiento
adicional de la economía de mercado socialista y conformación básica del nuevo régimen
de economía abierta de nivel más alto; mayor elevación del nivel de institucionalización,
reglamentación y procedimentalización de la democracia popular de proceso entero y
renovada compleción del sistema del imperio de la ley del socialismo con peculiaridades
chinas; enriquecimiento añadido de la vida espiritual y cultural de la población y
potenciación constante de la fuerza aglutinadora de la nación china y de la influencia de su
cultura; sincronización básica tanto del aumento de los ingresos poblacionales con el
crecimiento económico como del incremento de las remuneraciones laborales con el de la
productividad laboral, notable elevación del nivel de equidad del acceso a los servicios
públicos básicos y mayor perfeccionamiento del sistema de seguridad social de múltiples
niveles; mejora evidente del hábitat urbano y rural, y resultados notorios en la construcción
de una China bella; reconsolidación de la seguridad nacional, cumplimiento en el plazo
previsto de los objetivos de lucha fijados para el centenario de la fundación del Ejército y
promoción sólida de la construcción de una China de paz; y nuevo ascenso del estatus e
influencia internacional de China y despliegue suyo de un mayor papel en la gobernanza
global.
La construcción integral de un país socialista moderno es una grandiosa y a la vez
ardua causa con un futuro brillante ante sí y una dura tarea y un largo camino por delante.
La evolución acelerada de la situación mundial de singulares cambios sin precedentes en
mucho tiempo y el desarrollo a fondo de la nueva ronda de revolución
científico-tecnológica y de transformación industrial, con profundos reajustes en la
correlación de las fuerzas internacionales, han puesto el desarrollo de nuestro país ante
nuevas oportunidades estratégicas. A la vez, a resultas del profundo impacto de la pandemia
de la última centuria, del repunte de la corriente ideológica desglobalizadora, del ascenso
notable del unilateralismo y el proteccionismo, de la escasez de fuerza de la economía
mundial para recuperarse, de los frecuentes conflictos parciales y reiteradas agitaciones
localizadas, y de la agudización de los problemas globales, el mundo ha entrado en un
nuevo periodo de turbulencias y transformaciones. La reforma, el desarrollo y la estabilidad
de nuestro país tienen enfrente no pocas contradicciones subyacentes que no podemos
eludir ni soslayar, y la construcción del Partido, en particular la de su estilo y de la
gobernación honrada, así como la lucha contra la corrupción, afrontan un número no
desdeñable de problemas tenaces y con alta incidencia, y a esto se suman los ataques,
presiones e impedimentos procedentes del exterior, que se pueden volver más fuertes en
cualquier momento. Nuestro desarrollo ha entrado en un periodo de coexistencia de
oportunidades estratégicas y riesgos y desafíos, y de aumento de factores inciertos y
difícilmente previsibles, y pueden ocurrir inopinadamente todo tipo de incidentes como los
21

